Ofrecer una tarjeta personalizada para presentarte y que la otra persona guarde tu contacto es algo que lleva haciéndose muchos años atrás, siendo un método clave para ganar interés y posibles clientes en cualquiera de los ámbitos. Esto ha presenciado un gran cambio por la digitalización y los perfiles online, plataformas como LinkedIn hacen la misma función de forma más rápida y económica.
LA DIGITALIZACIÓN
Las tecnologías han invadido todos los ámbitos de nuestra vida y han llegado para quedarse, por eso debemos adaptarnos a ellas pero sin dejar atrás la esencia orgánica y tradicional.
En relación con las tarjetas, esto ha proporcionado la transición de tarjetas físicas a digitales, con el uso de los teléfonos móviles, se ha potenciado la creación de métodos como el código QR, que a través de nuestro dispositivo nos lleva a un enlace donde se encuentra la información. También con aplicaciones como LinkedIn, que nos permiten conocer los perfiles de cada persona con un historial de sus estudios y experiencia laboral, dándonos la oportunidad de contactar con ellos de forma directa y sencilla, proporcionando un feedback con una conexión virtual.
Mantener el portafolio personal en el ámbito digital como redes o plataformas, aumenta nuestra visibilidad y posibilidad de ampliar nuestras oportunidades, tanto laborales como personales. Además, se actualizan en tiempo real sin gasto económico.
SIGUIENDO LO TRADICIONAL
Las tarjetas de presentación físicas tienen más ventajas de las que se aprecian, cuentan con un nivel de impacto mayor, al llegar en manos de la otra persona de forma directa crea un vínculo más personal entre ambos, conociendo también su forma de actuar cara al público y de relacionarse con los demás, algo que a través de una pantalla no podemos apreciar.
Un aspecto característico de gran importancia es su posibilidad de personalización, la identidad personal es igual de importante que la corporativa en una empresa, ya que muestra el conjunto de elementos que la componen, colores, tipografía e incluso elementos gráficos que nos muestran la personalidad y forma de ser de quién nos lo está ofreciendo. Cada tarjeta tiene su esencia que se diferencia de las demás y puede llamar más la atención que otras.
Es de gran utilidad para eventos cara a cara, donde puedes ofrecer la tarjeta de forma presencial y directa a tu posible cliente, además de su rapidez, te aseguras de que en algún momento la va a volver a ver y va a recordar aquello que le has ofrecido.
En eventos como ferias o congresos, se intercambian fácilmente y de forma rápida, actuando como un recordatorio tangible para posibles usos en un futuro. No depende de la cobertura o conexión que haya en aquel momento, por lo tanto nos garantiza que será entregada.